Ansiedad y creencias limitantes

Hay veces en que sentimos malestar o ansiedad. Son veces en las que algo muy dentro de nosotros no nos cuadra y debemos revisar qué es lo que nos está  pasando.

Si, por ejemplo, no estamos a gusto comiendo todos los domingos en casa de nuestros mayores tendremos que revisar qué pasa ahí, dándonos cuenta de que por un lado tenemos una creencia limitante y que por el otro tenemos una manera de pensar que difiere de la primera.

Así vemos como, desde pequeños se nos ha hecho creer que lo que es correcto es ir a comer a casa de los padres o los suegros una vez por semana pero que en realidad nosotros lo que queremos (en ese día libre) es irnos de excursión a la montaña o hundirnos en el sofá con una lista interminable de series por ver.

Terapia para las creencias limitantes

De tal forma, a nivel terapéutico, deberemos confrontar el anhelo con la creencia viendo de una manera lógica, cual debe ganar o como negociar entre ambas.

Si seguimos con el ejemplo, podemos llegar a ver que jamás nos habíamos cuestionado el no ir los domingos a comer con ellos. Es como si estuviese escrito en piedra y no nos hubiésemos dado cuenta que al final es una opción que hemos tomado. De tal forma, y ya desde el lugar de la conciencia, es cuando podemos decidir si vamos y cuál es el precio que pagamos por ir. Estas son las creencias limitantes

¡Vamos! qué si nos vale la pena o por el contrario vamos a cambiar la manera de hacer las cosas.Y así con un montón de cosas que hacemos en el día a día sin darnos cuenta y que requieren de nuestra atención para estar más sanos y equilibrados. ¡Todo empieza por nosotros mismos!

¿Y vosotros? ¿Sois conscientes de todas esas creencias limitantes? ¿Sois capaces de ver en vuestro malestar y ansiedad lo que realmente deseáis en frente de lo que pensáis que hacer?

Llamar: 607 221 192